Fidel: La Historia le juzgará.

Fidel Castro pasará a una historia que él determinó como lo único capaz de juzgarle, de someterle al juicio mundial por haber intentado ser la parte antagónica más inteligente de los Estados Unidos y la resistencia más influyente del siglo xx.

La revolución cubana, como la bolivariana en Venezuela, ha obligado a los analistas internacionales a resaltar la profundidad del sufrimiento de los ciudadanos en otros países del mundo, la reflexión sobre la quimera del socialismo y la cruda realidad del capitalismo.

Con Fidel en vida la historia escrita fue cuestionada y con la muerte del padre revolucionario de Cuba, se volverá a escribir otra historia.

Criticó la opulencia sin que esta fuera una realidad, supo  que pocos hombres, mujeres y niños en el mundo la disfrutaban y, sin embargo el capitalismo ha logrado que todos nos sintamos parte de ella. Apoyó la educación y la convirtió en excelente

Pero esa historia no será escrita sólo por los cubanos, la creación del ALBA (2004 Cuba / Venezuela) como contraparte del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) promovida por los Estados Unido, el bloqueo económico impuesto por Kennedy y las consecuentes operaciones secretas de propaganda, guerra económica, sabotajes, intentos de magnicidio, la creación y apoyo de grupos clandestinos, todo ello conocido con el criptónimo de Operación Mangosta (noviembre 1962), se harán necesarios valorar para juzgarle; también la salida de la OEA (1962) y su posterior aceptación de ingreso y el rechazo cubano en 2009 en San Pedro Sula (47 años después) y, la invasión de Playa Girón (1961), todo esto y más hizo de Fidel un hombre de la historia.

Hoy en 2016 todo continúa como lo dejó Obama, una revolución algo descafeinada y a la espera de Trump y sus valoraciones de si Raúl Castro representa o no los valores  norteamericanos y el terrorismo internacional al lado de Irán, Irak, Siria, Libia, Corea del Norte, Sudán y Venezuela.

La muerte de Fidel no tiene que suponer menos influencia del espíritu socialista cubano, el padre de la revolución cubana ocupó un lugar destacado en el teatro mundial donde era escuchado por el mundo entero, no obstante quizá fue más la resistencia de la revolución que los éxitos de ella lo que le convirtió en un hombre trascendente, en el latinoamericano más importante del siglo xx, junto al Papa Francisco.

La historia le deberá juzgar también por la carta de racionamiento y los privilegios a los burócratas y militares que recibían bonos en dólares para hacer sus compras en tiendas con precios especiales, por la fuga de más de 2 millones de cubanos y por la represión a los asistentes al funeral del cubano opositor Orlando Zapata.

Fidel lideró una revolución nacionalista, las heladerías, las peluquerías y las zapaterías fueron expropiadas porque eran expresiones del capitalismo más profundo, hasta ahí no llegó Chávez, los errores no se repiten.

Bajo esa política de nacionalizaciones, Fidel creó incertidumbre, miedo y dejó un país empobrecido, sin clase media e industrias, todo por el lema ¡Hasta la Victoria! ¡Siempre!.

En todos los lugares de la tierra se ha reconocido ese empobrecimiento económico cubano, pero nadie ha volteado la mirada al precio pagado por los cubanos por mantener la revolución digna durante 57 años, saliendo perdedores aquellos que apoyaron el bloqueo por miedo a ser multados.

En todos esos lugares recónditos nunca se ha creído que Norteamérica tuvo éxito en Irak, ni que llegara ahí para establecer la libertad. Esa parte de la historia, a miles de kilómetros de Cuba, también formará parte fundamental para juzgar a Fidel.

Cuba con 109.884Km2  y 11.2 millones de habitantes obligó a un país con 9.8 millones de kilómetros cuadrados y 320 millones de habitantes, a crear el Plan de Escudo aéreo de protección contra ella misma y Venezuela.

Ese plan no quería que la influencia ideológica de Fidel continuase expandiéndose  y con ello lograr una futura Cuba mejor avenida a un desarrollo gracias, según la  comentarista político haitiana Marguerite Laurent, a tener posibles reservas de petróleo de 941 millones de barriles junto con Haití, República Dominicana y Puerto Rico.

El hombre que llegó al poder por las armas en 1959, en agosto de 2010 le decía a la periodista venezolana Vanessa Davies, que la única manera de lograr el poder era divulgar la verdad, la realidad y la comunicación.

El hombre de la armas había cambiado y consideraba que la comunicación, antes exclusiva del imperio, ahora estaba en manos del mundo y, que era el mundo quien tenía el poder. Esa parte de su historia la hizo pensando en que el sometimiento con las armas del capital es efímero.

Esa nueva actitud ante el mundo fue el producto de una globalización económica y cultural, hoy pocos lo discuten, incluso el recién aparecido Trump sabe que es así y por ello irá contra lo que queda en Cuba de revolucionario.

Fidel fue un estratega ideológico que no disfrutó de la riqueza económica venezolana, en su lugar se impuso y lo logró solidarizar las fuerzas sociales cubanas y mundiales, consiguió el equilibrio entre el respeto a Cuba y el miedo a EEUU.

Abogó hasta el cansancio en la necesidad de una mejor distribución de las riquezas y las tecnologías disponibles y por la independencia en los estilos de vida y el consumo.

participa@latinpress.es

Trump un riesgo para ALC

Trump un riesgo para ALC

Como fue un error menospreciar la capacidad de influencia de los Castro y de Chávez, igualmente sería hacerlo con Trump.

En la política es frecuente ver que muy pocas promesas se cumplen, pero con ese pequeño porcentaje se suele mantener fiel al electorado, ese pequeño número de compromisos cumplidos siempre forman parte de las obligaciones irrenunciables.

Es muy complicado decir algo distinto sobre Trump, los mejores cerebros lo han dicho casi todo, pero como siempre cabe la aventura, me he metido en ella apostando a que el hombre color naranja, como nosotros, sabe que vive en un mundo donde la credibilidad pasa por sus peores momentos y, por ese solo ejemplo vale la  pena intentar dejarlos a un lado.

La credibilidad es esencial en la vida del día a día, pero en la política es un plus; por ello las promesas tienen poco terreno para las improvisaciones, lo frecuente es que debajo de ellas se encuentra todo un sustento ideológico acompañado de un montón de dinero.

Trump ha dicho que no está para intervenir en formar o quitar democracias y América Latina y el Caribe (ALC) ha respirado, sin embargo el ya presidente mundial también ha dicho que será bueno con aquellos que lo sean con los Estados Unidos.

¿Dominando el Senado y el Congreso, quién, además de USA, puede asegurar qué es lo bueno o lo no tan bueno para la seguridad nacional del decadente imperio? Las respuestas las darán a corto y medio plazo los Castro, los herederos de Chávez, Morales, Ortega, Correa y sin ir más allá, Peña Nieto.

El daño está hecho y aunque Chicago, Los Ángeles, Nueva York, San Francisco son algunas de las ciudades santuarios (amparo a los indocumentados), también, paradójicamente, la ciudad donde vivirá Trump, Washington D.C, las patrullas antiinmigración de Miami han comenzado a pedir papeles a aquellos con ojos pardos y se está haciendo frecuente verles delante de las casas de hispanohablantes, también se está haciendo frecuente ver a norteamericanos insultando a niñas y jóvenes mexicanos en colegios y lugares públicos.

Una especie de envalentonamiento se ha readueñado de la policía sureña y de la población racista y no sería nada raro que en Arizona intentaran aplicar, una vez más, con todo su vigor la ley xenófoba SB1070.

A Trump hay que creerle, es la mejor opción que existe, por ello ALC corre un alto riesgo cuando se aferra al no intervencionismo norteamericano; Estados Unidos se retrató el 8 de diciembre con unos 62 millones de personas respaldando una América más fanática, más proteccionista y más imperialista.

EEUU está dando con Trump sus últimos pataleos como única gran potencia y perder, aunque se sepa perder, a nadie le gusta.

Pero entre todas las cosas inquietantes, hay una que llama la atención a los que se empeñan en analizar las cosas de la política latinoamericana de hoy: la falta de los gritos aguerridos de los revolucionarios Maduro o Morales.

Los 11 millones de deportaciones que el nuevo presidente dijo que haría, no es una cuestión de una nacionalidad; México ha sido profundamente herido y nadie de ALC ha levantado la voz para decirle a Trump, Yankee Go Home.

Ahora los revolucionarios lucen como si con Bush cabían los insultos, con Obama los gritos y con Trump el silencio, no vaya a ser que lo que haya dicho lo cumpla.

Trump ha gritado hasta la saciedad Make America Great Again, un grito que lleva implícito el mensaje de la vulnerabilidad norteamericana y el  irrespeto a quien se meta con ella.

América Latina y el Caribe, si Trump pone toda la carne en el asador, tienen varios números comprados para reconvertirse en el patio trasero y permitir reactivar la política Monroe de  América para los americanos.

Sin duda que el nuevo presidente imperial no tiene un pelo de tonto, sabe que EEUU no es el de antes y que China, Rusia o Brasil tampoco, que de momento Europa ya se ha plegado a su grito de guerra y que Obama se marcha pidiendo una oportunidad para los republicanos aunque reconociendo que en el tema comercial pueden surgir problemas con Chile, México y Perú y que gobiernos “represivos” como el de Venezuela siempre fracasan.

LA DESACELERACIÓN TOCA FONDO EN LATINOAMERICA

El último informe de Tendencias publicado por el Instituto Gauss sobre las perspectivas de Latinoamerica sobre el tercer trimestre de 2016 el ritmo de contracción del PIB se suavizó en parte por las menores dudas sobre China y por el escaso impacto del Brexit. Incluso la entrada de capitales se ha recuperado apoyada por la mayor relajación de la política monetaria en los principales Bancos Centrales del mundo, lo que ha aumentado la liquidez. Aún con todo, la previsión de crecimiento para este año se revisa 0,2 pp. a la baja debido principalmente a que, en Argentina el proceso de ajuste económico está impactando sobre la economía más de lo inicialmente previsto; y en México la actividad sigue vinculada al aún débil ciclo industrial de EE. UU.

Si bien la recuperación comenzará en la segunda mitad del año, no será hasta 2017 cuando veamos un ritmo más rápido de avance llegando a registrarse un crecimiento próximo al 2%. Esta tendencia vendrá apoyada sobre todo por el sector exterior, que se beneficiará de las fuertes depreciaciones pasadas del tipo de cambio, un mayor crecimiento global y el gradual aumento del precio de las materias primas. Todo ello en un contexto donde las condiciones de liquidez seguirán siendo favorables, aunque estarán muy vinculadas al proceso de normalización de la política monetaria en EE. UU. latinoamerica

La geoestrategia o la economía latinoamericana.

La ideología y la geoestrategia.

Muchos coinciden en que el escenario  político actual se dirige a un mundo dominado más por un poderío multipolar que por la existencia de un gran imperio.

Mientras se llega a ese momento, otros opinan que las máximas prioridades de las grandes potencias, a corto, medio y largo plazo, giran sobre la estabilidad económica y modernización de sus fuerzas armadas.

Al lado de los grandes, están los países medianos, los pequeños y el resto; la inmensa mayoría interpretando la situación mundial con diálogos occidentales.

Entre esos pequeños se encuentra América Latina y el Caribe (ALC), discutiendo y esforzándose por mantener, con carácter de esencial, el estatus geopolítico, así se lo venden a China, Rusia, Europa y los Estados Unidos.

Venezuela con el petróleo, Ecuador con el petróleo y la agricultura, Bolivia con sus productos agropecuarios y el gas y Cuba con su cercanía a Key West, son ejemplos de una estrategia que no coincide exactamente con las que exigencias  de hoy de las cuatro potencias señaladas.

Si se acepta la prioridad de la estabilidad económica y la seguridad nacional sobre la situación geográfica e ideológica, los gritos de Nicolás Maduro, Rafael Correa o de Evo Morales carecen de sentido y, lo adquiere la existencia del petróleo, la agricultura o el gas.

Otro ejemplo, aunque más distante, fue el acuerdo entre EEUU, Europa con Irán sobre la limitación del programa nuclear persa a cambio de un levantamiento de las sanciones en 2015 y la venta libre de su petróleo al viejo continente.

En marzo de ese mismo año Barack Obama declaró que Venezuela igual que Siria, Yemen, Somalia o Birmania, amenazaba la seguridad nacional estadounidense; Caracas rechazó de plano la acusación imperial  y llamó a consultas al encargado de negocios en Washington. Sin embargo hoy aunque el intercambio comercial entre ambos países ha caído, se mantiene sobre los 17 mil millones de dólares al año según la Cámara Venezolano Americana de Comercio e Industria, mientras que  Deutsche Welle (DW) ha publicado que el 20% del petróleo venezolano va a Estados Unidos y el 60% a Asia (China recibe el 40% e India el 20%).

Rosneft, la mayor empresa de petróleo de Rusia firmó con Petróleos de Venezuela (PDVSA) un contrato en 2014 para comprar 1,6 millones de toneladas de petróleo y 9 millones de toneladas de derivados de crudo venezolano en un plazo de cinco años, éste era el segundo contrato de compra de petróleo de Rusia a Venezuela. Rosneft  también tiene intereses en Ecuador, Cuba y China.

Todo indica que los acuerdos económicos van por un lado y, los ideológicos y geoestratégicos por otro.

Bolivia exporta sus productos a Brasil, Argentina, China y Estados Unidos, y Rusia se ha mostrado interesada en su gas para formar (luego desmentido) junto a Venezuela un cártel; además Gazprom se ha comprometido a extraer gas boliviano hasta por lo menos el año 2040.

Con Ecuador sucede otro tanto y sus exportaciones hacia los Estados Unidos, China, México o Panamá. Con Gazprom, Ecuador se ha mostrado interesado en crear alianzas con las empresas locales como Petroamazonas y, contar con préstamos de Rosneft.

El ser díscolos ha venido filtrándose como los grumos de café, al final el dólar continúa mandando en esta parte del mundo.

La estabilidad económica.

Obama no ve necesario y no quiere llevar a cabo operaciones militares directas contra Maduro o Morales; Bolivia nunca ha sido considerada peligrosa para los EEUU aunque sí como incumplidora de los acuerdos antinarcóticos internacionales.

En cuanto a Ecuador, su presidente Rafael Correa acusó a Washington (abril 2015) de intervencionismo al solicitar al Congreso recursos para “defender la libertad de expresión” en Cuba, Venezuela, Ecuador y Nicaragua.

Cualquier presidente norteamericano sabe que basta con acudir al Congreso y esgrimir la necesidad de apoyar la seguridad nacional, con ella en el tablero caben todas las operaciones posibles, pero hoy la estabilidad económica prima y en ella la ideología es una especie de ornamento curioso.

Muchos hemos esgrimido la eventualidad de utilizar la estrategia de la intervención directa en ALC, pero hoy las reminiscencias de Irak, Siria, Libia y Afganistán descartan esa posibilidad. No obstante, nada garantiza la paz regional porque no existe un límite que diga cuándo termina.

El sólo hecho de solicitar apoyo al Congreso norteamericano para mantener la seguridad estadounidense, es una señal de fuerza, derecho arrogado e intranquilidad universal.

Para los Estados Unidos de lo que se trata no es el “inmiscuirse” sino el cómo hacerlo y, a nadie escapa  que lo está haciendo en el mundo.

Venezuela ha venido teniendo presiones, antes y después de la paralización del referéndum, desde La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y de la misma OEA; esas exigencias le dicen al mundo que las vías diplomáticas también se agotan y, sucedido ello el asumir ser la policía del mundo es una alternativa.

Cuba ha podido ser el gran error latinoamericano de los Estados Unidos, permitiendo la existencia de un vacío de poder y la formación de líderes regionales igual de extremos. Pero Cuba como Panamá ya fueron invadidas, ahora toca una nueva política hacia los Castro: la de los hoteles cinco estrellas, internet, mayor apertura comercial y el turismo regular desde los EEUU. Este moderno desembarco no eliminará la revolución, pero limitaría su avance, disminuirá su amenaza y desarticularía al socialismo latinoamericano.

Además, un ataque directo en la región – con fuerzas militares, especiales o no – interrumpiría de cuajo los acuerdos comerciales con Europa, China y Rusia; una situación que podría verse solventada con acciones rápidas y a pequeña escala.

Otro elemento que frenaría, de momento, esta entrada directa, es la presencia del gigante brasileño y sus intereses en la zona; una desestabilización en Venezuela, Bolivia, Nicaragua o Ecuador no parece inteligente ni la mejor elección.

Entonces, ¿en qué pararán estos díscolos latinoamericanos?, no hay una única respuesta, más bien existen sospechas de que las colas venezolanas han sido provocadas para desestabilizar el país con el mayor recurso petrolero mundial y, que ningún país latinoamericano se atrevería a atacar al vecino, ello es muy improbable y EEUU lo sabe.

Paz consolidada y vecindad.

El tema central es, cómo evolucionarán Morales, Maduro, Correa, Castro o Daniel Ortega y, hacia dónde será esa evolución.

Hoy parece descartada toda insurrección civil en la región, la paz se ha consolidado y la pobreza ha caído como nunca se había conocido; con esos éxitos ha surgido la autoestima de no seguir siendo el patio trasero de un país que luce menos fuerte.

Por otro lado, ALC ha venido fortaleciendo no sólo sus vínculos económicos, los históricos están siendo utilizados como un solo bloque de poder, ayudando a caracterizar la zona como de muy homogénea a la hora de negociar con los grandes países desarrollados.

En ALC no existen grupos extremos como en el mundo árabe y la polarización social venezolana ha menguado al perderse parte del apoyo abrumador al socialismo del siglo xxi; en Bolivia, Morales ya tiene fecha de caducidad, 2020.

Luego, si el próximo escenario será el del mundo multipolar, entonces ¿Estados Unidos está viviendo sus momentos de decadencia?; es posible, como lo es el de la aparición de China y su industrialización y una mayor presencia rusa en el mundo de la seguridad mundial y espacial.

Estados Unidos hoy debe competir incluso en la venta de sus vehículos como ha indicado el sociólogo Immanuel Wallerstein, lo que supone que su poderosa economía ya no lo es tanto  y requiere que países grandes, medianos o pequeños se conviertan en mayores y mejores socios. En este caso entra de nuevo ALC, con ella bajo su orbe, la hegemonía puede mantenerse mucho más tiempo.

Diálogos occidentales.

Los líderes mundiales, salvo contadas excepciones, se han occidentalizado en cuerpo y alma, las alternativas son escasas y nada alentadoras, el presidente norcoreano, Kim Jong Un está aislado y quienes en un momento intentaron ser autosuficientes y contestadores, salvo Siria, ya no existen y, es más que probable que si viviese Hugo Chávez, la situación actual de Venezuela fuera la misma, nada hace pensar lo contrario. Los héroes no existen.

ALC hoy apuesta por su historia y geográfica, apoyadas por sus recursos naturales; pero China, Rusia, Europa y EEUU, poco interés tienen en ello, salvo los beneficios económicos que puedan obtener, así que una crisis regional en nada ayuda a la prosperidad de los grandes y tampoco a la de los pequeños.

La fuerza económica de Estados Unidos en ALC se mantiene y la vinculación por aquello de ser americanos también une,  pero las “consideraciones” son fundamentales cuando se habla de los intereses de los nuevos centros mundiales económicos chinos y rusos; consideraciones que se transforman en preocupaciones insalvables para los EEUU, además de reconocer que tiene millones de latinos trabajando en los EEUU y ocupando puestos claves incluso en la política.

AVANCES Y REVESES DEL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE PAZ EN COLOMBIA

Conseguir la paz siempre es complicado y en Colombia parecían a punto de lograrlo, sin embargo, el NO fue mayoritario en el plebiscito celebrado el 2 de octubre.

Según recoge el último informe de Tendencias de Colombia publicado por Cesla, pese a la derrota política, la coyuntura actual obliga a sus responsables a abrir un proceso de concertación y dialogo que esclarezca los beneficios inherentes a la Paz. Las previsiones apuntan a que el PIB potencial podría incrementarse casi tres puntos y la mejora en la confianza acompañaría el crecimiento en el consumo de los hogares (por encima de los dos puntos porcentuales) y podría quintuplicar la inversión. Muchos son los sectores económicos que se beneficiarían del nuevo contexto, desde el sector agropecuario, industrial, turismo y el sector de la construcción, que vería con buenos ojos el nuevo escenario debido a las necesidades de infraestructura que surgen una vez cesa el conflicto. Está claro que la verdadera paz requiere de proyectos y de recursos suficientes que permitan crear las nuevas condiciones que demanda el país, no obstante, el acuerdo es asunto de todos.

Por otro lado, la concesión del Premio Nobel de la Paz a Juan Manuel Santos, supone el apoyo de la comunidad internacional al proceso de paz con las FARC. En este tipo de procesos no se puede dejar de lado el sentimiento de las victimas que no siempre entienden que los causantes de su dolor sean perdonados, reinsertados e inclusos premiados económicamente.

¿Qué opinas tu sobre el proceso de paz en Colombia? Danos tu opinión

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La sociedad Pokémon.

En España asistieron a las últimas elecciones generales 46 partidos políticos, 12 de ellos lograron representación en el Congreso de los Diputados, pero han sido 4 los convertidos en  los más fuertes: Partido Popular, Partido Socialista Obrero Español, Podemos y Ciudadanos.

En el país de los toros y las tapas todos discutimos sobre economía y política, pero ninguno es capaz de adelantarse a la próxima jugada del “candidato”. Felipe González comenzó la guerra contra el gran Pokémon, Sánchez, y nadie fue capaz de ver el fin del nuevo secretario general, hoy dimitido.

A primera vista la imprevisibilidad reina en la política española y ha comenzado a estremecer a los más indiferentes desde que Sánchez decidió que los extremos nacionalistas se estaban convirtiendo en las alternativas más deseadas para gobernar.

Pedro Sánchez se cansó de decir que no tenía intención de hacer gobierno con los independentistas y Podemos, pero abierta esa puerta, tarde, ya Felipe González se había encargado de decir que era un mentiroso. Fue el fin del primer Pokémon.

Para nosotros, los analistas de tabernas, cada nuevo movimiento del candidato es una señal de otro fracaso; pero para el candidato es una nueva oportunidad de sobrevivencia.

No hay coincidencia entre ellos y nosotros; cuando vemos el futuro, ellos ven el pasado, cuando creemos en los más vulnerables, ellos creen en los más ricos. Es un divorcio en toda regla y como tal, con un perdedor.

Los candidatos se presentan como agentes libres jugando en solitario, intentando demostrar que sus valías son superiores; para vencer algunos apuestan por las maneras, otros por la moral, pero todos han sido creados para vencer; un ejemplo es el golpe de los críticos de González contra Sánchez y la apuesta de éste por el protagonismo de los militantes.

Sin embargo no existe esa figura del agente libre, es imposible hablar de los candidatos y del juego político por separados; hay una maquinaria que les sujeta y obliga a que cada propuesta sea el resultado de un equipo que funciona con su propia coherencia.

En el terreno democrático no hay agente libre porque a todos se les mete en un mismo saco donde los policías, ladrones, escondites y escapadas se repiten y aparecen por doquier.

Durante ese juego de policías y ladrones, los candidatos amenazan con  las poképaradas que corremos si tomamos una decisión equivocada. Una advertencia que lleva un mensaje implícito: no estamos preparados para jugar solos y son ellos quienes pueden ampliar el horizonte de progreso, a menos que apostemos por convertirnos en un país famélico. El mejor ejemplo de hoy día es el venezolano.

Pero la política, como los juegos de sobremesa, se ha renovado: primero las estrategias se realizaban en los salones, luego en la calle con el contacto directo con otros jugadores y hoy, como el Pokémon GO, a cada líder se le exige moverse en todo momento y durante todo el juego antes de darse por vencido o ser derrotado.

El  nuevo juego político exige la máxima atención al mundo virtual de los salones como a la realidad misma; la era de buscar las soluciones en uno mismo se ha mostrado inservible y ha llevado a la separación entre el voto y el candidato. Hoy se juega sobre un mapa de cuatro dimensiones donde la puntería importa muchísimo.

Acertar en lo que se dice y hace se ha convertido en algo riesgoso porque no se tiene todo el tiempo que se quiere y porque las probabilidades de éxitos disminuyen, a la vez que crecen las meteduras de pata que se transforman en momentos inmortales: El pajarito de Maduro, lo de España está llena de españoles de Rajoy o el quiero ser vicepresidente de Iglesias.

El candidato sabe que si el juego lo ha jugado bien, recibirá las mieles de la recompensa (los “polvoestelares” de Pokémon) que son los escalones fundamentales para lograr el poder; a cuanto más polvoestelares logrados, más cerca se estará de la mayoría absoluta  española o de aplazar el referéndum venezolano, lo contrario es algo así como lo de Sánchez, hacer las maletas.

Con la sociedad global las cosas han cambiado, antes se elegía el objetivo y se le controlaba, hoy la madurez ha descolocado a los estrategas de las campañas electorales; con la presencia de nuevos partidos y nuevos y jóvenes líderes, los votos se han convertido en inestables, las promesas no atan como lo hicieron y la predisposición a la lealtad está cuestionada.

Ahora el mensaje político se ha personalizado, tiene idioma propio, género, edad y color de piel; la campaña norteamericana es un ejemplo de ello, ya lo señalamos en este medio cuando dijimos que en las próximas elecciones estadounidenses los votos de habla española pueden llegar a los 14 millones.

Ese perfeccionamiento del discurso puede parecer ficticio, pero a medio plazo da profundidad al juego político, es decir, le da más futuro al candidato.

La cercanía del candidato al electorado le hace más simpático y humano, lo contrario, las presencias flashes que impiden el contacto, les hace pomposos, los aleja del común y les mantiene en una campaña analógica; ello no vende.

Siempre hemos conocido que la compra del voto a través de las dádivas funcionó relativamente bien en los más incondicionales, pero esta estrategia ha ido desapareciendo progresivamente, ahora los precios son otros y globales: el trabajo estable, la seguridad ciudadana o la salud universal, lo que no va por ahí, fracasa. Estos son los pasos que ponen o no en acción al voto.

Sin embargo ese camino tampoco supone que se haya vencido o convencido, todos los candidatos van al gimnasio, así que seleccionar el mejor equipo de apoyo, el mejor gimnasio y los Pokémon más apropiados para el combate se hace imprescindible pero no asegura nada.

El candidato se ha convertido en un Pokémon liebre al que todos quieren dar caza, por ello lo del mejor equipo; mejor si puede rehacerse todo lo pronto que sea necesario; cuantos más Pokémon tenga el candidato, la distancia de la derrota es más larga sin importar las penas sufridas. El equipo está para cambiarlo y crear nuevas figuras en la misma medida que el candidato sufre heridas: las caídas de ministros, secretarios de estado, o figuras relevantes están para ello.

El candidato es el Pokémon mayor, es la figura que se va al centro, regresa a la izquierda y se mueve hacia la derecha, combatiendo y atacando constantemente y al mismo instante; PODEMOS ha sido un buen ejemplo de ello.

En ese ataque sin descanso se espera un mayor agotamiento del contrario a la vez que minimiza las posibilidades de que nos cause daño; no vale el quedarse quieto, lo mejor es atacar sin contemplación, con sentido de superioridad y habilidad, hasta lograr la victoria. La insinceridad se ha convertido en una herramienta de gran valor si se gana.

Como el juego, estos ataques serán más efectivos si se planifican mejor, vale casi todo, hasta atacar a fantasmas como Diosdado Cabello, Kim Jong-un, Berlusconi, Trump o Monedero. El poder lo justifica todo.

No obstante los ataques no tienen por qué ser definitivos, el desgaste del contrario suele ser rentable porque permite progresar en la invencibilidad; pero erosiona a quien la aplica, porque le hace repetitivo, cansino y mentiroso, Rajoy es un buen ejemplo.

Los partidos saben que son limitados y que, además del discurso, hace falta el electorado y su imaginación como apoyo, sin él el triunfo no es posible, así la seducción de Errejón o el ataque de Iglesias no se excluyen de la intención final: el voto.

EN CHILE, SE DESVANECEN LAS EXPECTATIVAS DE UNA RÁPIDA VUELTA A LAS TASAS DE CRECIMIENTO ELEVADAS

Según se recoge en el informe del Banco Mundial actualizado el 31 de marzo de 2016, en Latinoamérica, en la última década, la economía de Chile ha sido una de las que ha tenido un crecimiento más rápido. Entre los años 2010-2012 se produce un importante auge económico que se ve frenado en 2014 y 2015 debido a un retroceso en la inversión en el sector minero provocado por una caída del precio del cobre y un descenso en el consumo privado. A esto se ha unido un pequeño incremento en la tasa de desempleo que ha pasado del 5,7% en julio de 2013 al 5,8% en enero de 2016.

Según el último informe de Tendencias de Chile publicado por Cesla, durante el primer semestre de 2016 se manifiesta un pobre crecimiento de la economía chilena, frustrando las expectativas creadas a principios de año. El PIB creció en el segundo trimestre el 1,5%, frente al 2,2% del trimestre anterior. Desde el lado de la oferta, el sector de recursos naturales tuvo un mal comportamiento, y la producción industrial se contrajo un 4,5% en julio, después de una caída del 2,2% en junio. En la demanda, el consumo crece a tasas por encima del 2,5% y la FBCF muestra signos positivos, excepto en la construcción y minería. El mercado de trabajo también se deteriora, con la tasa de desempleo del trimestre mayo-julio en el 7,1% (la mayor de los últimos 5 años), lo que previsiblemente afectará de manera negativa al consumo.

¿Como ves tu la situación económica en Chile? Danos tu opiniónSantiago de Chile.jpg

La desobediencia española se juzgará en diciembre.

El salario.

En España ya es aburrido hablar de que los políticos no gozan de la confianza ciudadana, es posible que ese cansancio provenga del exceso de querer controlar cada uno de los actos que supongan no dejar de pagar sus salarios; el último ejemplo lo ha dado la amiga personal de Mariano Rajoy, la senadora del Partido Popular, Rita Barberá, obligada a darse de baja de su partido, pero no de su cargo de senadora, lo que le supone un salario de 4.635€ como tal, más 2.300€ al pasarse al grupo mixto (6.935€ mes) y, la inmunización a todo lo que suponga juicios en su contra por corruptelas.

El primer referente nacional, el presidente Rajoy, anda en el mundo de la incredibilidad y del suicidio político; reiterar sus numerosas mentiras no tiene interés alguno, salvo el que cada una de ellas ha podido considerar a sus  ciudadanos como unos alelaos; la última ha sido el “concurso” que ganó su otro amigo personal, el exministro José Manuel Soria, para que fuera nombrado director ejecutivo del Banco Mundial con un salario líquido mensual de 16.143€; Rajoy, bajo la presión social tuvo que dar marcha atrás y descubrir sus cartas.

La situación está llegando al límite de cuestionar los votos que desde siempre se han dado por la lealtad.

La culpa.

El chaleco antibalas de Rajoy le permite creer firmemente, y por ello insiste en que los demás también lo hagan, que no hay motivo alguno para que recaiga sobre él ninguna responsabilidad de la situación que se vive; para el presidente en funciones, la culpa la tienen los otros.

El desfase.

Uno de los problemas que padecen los españoles está en el desfase de la realidad política y económica que en convivencia viven con sus políticos; según el presidente los ciudadanos deberían estarle agradecidos por haber encontrado el camino del éxito. A él como a  Castro, Berlusconi o Maduro, la historia le juzgará.

Lo cierto es que ese desfase exaspera porque pareciera que Rajoy nunca se ha detenido en el rudimentario pensamiento de que un mismo error tiene una dimensión según quien lo cometa. No ha hecho esa reflexión porque está convencido de que él, como todo el mundo, también comete errores y ello le exculpa, olvidándose que él no es todo el mundo.

El escenario de las elecciones.

Si gran parte del legado inmediato que vivirán los españoles será achacable a Rajoy, el escenario de las elecciones presidenciales que se vive hoy no es en exclusividad su culpa.

El otro grande, el Psoe, entra en el mismo saco con dos macro ejemplos, el de los expresidentes andaluces, Griñán y Chávez. Para el primero la fiscalía anticorrupción pide 6 años de cárcel y 30  de inhabilitación por malversación y para el segundo 10 años de inhabilitación por prevaricación.

El Psoe deja, junto al PP, a diciembre como la posible mayor equivocación de sus cálculos políticos porque, lejos que parezca, los españoles irán a votar porque se sienten inherentes del peligro que corre el país si todo continúa como está.

En este teatro de calle está naciendo una especie de obligación o compromiso con el voto castigo como única herramienta capaz de marginar al más pintado.

Por el momento nadie espera una rectificación de ninguna de las cuatro primeras fuerzas políticas (PP, Psoe, Podemos y C´s) porque, con ella se estaría dando más liderazgo a uno de los cuatro o a uno de los dos: Rajoy o Sánchez, si llegaran a diciembre.

Los riesgos.

En este momento el hartazgo político y los 4.5 millones de parados hacen que los riesgos no sean bien calculados; las mismas encuestas dudan sobre cómo sería el voto definitivo en diciembre, lo que deja las puertas francas a continuar perdiendo o ganando curules.

Así que el consuelo está en que una tercera convocatoria podría ser mejor que la segunda, como la de junio lo fue a la de diciembre, tanto para el PP como para el Psoe.

La desobediencia.

Pero diciembre puede ser el momento de la desobediencia y del pronunciamiento de que el voto deje de ser secreto para convertirse en desafiante contra el extremadamente bajo rendimiento de los políticos españoles.

Ninguno de los cuatro partidos encaja en el papel de la neutralidad por ello es de esperar que Rajoy se convierta en más bancomundialista, europeísta y fondomonetarista, Sánchez en más socialdemócrata, además de los “istas” señalados; Iglesias en más marxista o de izquierdas y, Rivera en lo que caiga.

A falta de 3 meses de las terceras presidenciales, las peleas personales están destruyendo las herencias ideológicas, quizá una prueba de ello es que pudiendo ganar Rajoy, nadie apuesta por ninguna mayoría absoluta ni por ninguna izquierda gobernando.

Ante esa lamentable  perspectiva los partidos no saben contra quién dirigir sus artillerías, apuntando cada vez que surge un nuevo objetivo y convirtiéndolo todo en una algarabía

Para formar gobierno y no votar en diciembre, a la izquierda sólo le queda la izquierda y a la derecha los de la derecha. Algo tan obvio no sucede porque se necesitan a quienes quieren que España se divida y a los que Podemos apoya y Ciudadanos no.

Si se reunieran entre sí el Psoe y Unido Podemos, podrían lograr – según datos de junio 2016 – un 46.39% de participación y 156 diputados y, si lo hiciera la derecha liderada por el PP, un 46.41% y 170 diputados. Insuficiente para gobernar un país como España.

Algo falla porque las negociaciones fracasan y las fuerzas nacionalistas y Ciudadanos se convierten en decisivas y, ahí está el problema.

José Antonio Medina Ibáñez. participa@latinpress.es

Maduro: Revocatorio o Reafirmatorio.

Nadie discute que el aplazamiento del referéndum se ha convertido en un punto crítico de la revolución bolivariana.

Unos apuntan a que el retraso es una huida hacia adelante, un querer vivir sobreviviendo y, otros que tamaña exigencia se debe a la falta de escrúpulos y de conciencia de la más rancia y golpista derecha local e internacional.

En todo caso Maduro y la MUD se mantienen firmes cumpliendo el papel de satisfacer y proteger necesidades e intereses de los suyos.

Sin embargo la actual historia está en contra del líder socialista, quizá y principalmente aquella parte en la que y desde que se autodenominó hijo del comandante. No hace falta más que ir a las líneas de Chávez “La función debe continuar” (agosto 2010) para entender el por qué.

Un brevísimo pasaje del eterno líder, aun sobrevive: Con 5 millones 800 mil 629 votos respaldando la opción del “No”, casi el 60% del universo de votantes, aquel referendo dejó de ser revocatorio para convertirse en reafirmatorio”.

Guste o no, la revolución ha cambiado porque las condiciones sociales y económicas no son las mismas y, el pensamiento de Chávez se mantiene sin ningún aditivo nuevo por parte de su hijo.

Maduro se encuentra en un momento donde se le reclaman decisiones históricas. El presidente sabe que toda sociedad tiene un límite de resistencia que obliga a acortar el tiempo en la toma de esas decisiones, y las suyas le pueden convertir en héroe o villano.

Lo que su socialismo ha intentado crear como fuente de libertad, el Referéndum, ahora puede tumbarle, pero también confirmarle en el poder. Debe decidir y lo sabe.

Ni el socialismo ni el capitalismo sobreviven por la inercia, están obligados a cumplir con sus funciones básicas: llenar los bolsillos o hacer más justa la sociedad donde se vive.  Si esas tareas no son cumplidas o entendidas, el fracaso está en la esquina.

Chávez evocaba a Bolívar y Maduro a Chávez para dar cuerpo a la revolución, todos sabemos que en ambos casos hay un mundo de exageraciones: La independencia definitiva o la mayor felicidad posible, forman parte de ese simbolismo que luce agotado. En Venezuela ayer como hoy los poderosos se han mantenido y fortalecido y los pobres, pobres continúan.

Chávez insistió en democratizar la Constitución venezolana ajustándola a las necesidades del siglo XXI y a sus propias necesidades; el referéndum de 2004 lo consideró uno de los mayores pasos de la revolución porque, según él, consagraba la libertad de la voluntad popular para elegir, mantener o revocar a sus mandatarios. En el famoso librito azul que tantas veces mostró en la televisión mundial, el artículo 72 así lo ratifica.

Cabe ahora, sin retardos, aplicar aquel festejo que el líder llanero demostró cuando el 59% de los votantes venezolanos dijo NO a la pregunta: ¿Está usted de acuerdo con dejar sin efecto el mandato popular, otorgado mediante elecciones democráticas legítimas al ciudadano Hugo Rafael Chávez Frías, como presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el actual periodo presidencial?

Aquél resultado fue un duro golpe para la oposición venezolana y permitió consolidar la voz del proceso bolivariano. La actitud presente de Maduro parece haberle cogido con el paso cambiado y, todo indica que no confía en que la historia se repita.

Pero si Maduro ganara el referéndum, “este año”, se consagraría como líder, a la vez que podría gritar que la “Revisión, Rectificación y Reimpulso de la Revolución Bolivariana” se mantienen intactos.

Esa es su mayor apuesta: El recuperar la confianza en la revolución a través de la verdad y la repolitización del venezolano al socialismo del siglo XXI. Pero para ello falta el referéndum y, después de él, la autocrítica sobre la gestión diaria, el ostracismo a sus enriquecidos burócratas revolucionarios bolivarianos y, abogar por la mayor transparencia política y económica nunca habida en Venezuela.

Si perdiera el referéndum, le quedaría el señorío de haber obedecido y aceptado la Constitución y el reto mundial en el peor momento y escenario posible, relegando a la última fila el calificativo de autoritario y amparador de corruptelas.

En esa lucha de los imposibles, no debemos descartar que el alargamiento del referéndum también puede ser una situación favorecedora e incluso interesada para EEUU y sus amigos. Un Maduro en ese apuro es un presidente a la defensiva, errático y emocionalmente inestable, fácilmente desprestigiable y, con él, el socialismo en Latinoamérica.

En todo caso, sea el resultado que sea el futuro venezolano pasa por ser más competitivo y transparente, lo contrario se llevará por medio a lo que venga.

Así como los hechos evidencian que nunca existió una economía blindada, la oposición acepta que si toma el poder, el desgaste será inmediato; la credibilidad es el valor máximo que se juzga en Venezuela y ninguno de los contendientes la tiene.

A patriotas, ¡los españoles!

Ya lo dijimos, España es un país de patriotas, aquí todo se hace por España, digo No por España, digo Sí por España y, no voto por Ti porque le causarás daño a España.

Yo también yo soy un gran patriota, así que nadie me mande a callar porque me sobran razones para demostrar que mi amor por la patria lo es todo y más grande que el de aquél que está en aquella fila. Faltaba más.

Y digo más, que no venga ningún idiota a intentar rebatir mi sólido argumento de patriotismo, porque si viene, me voy a Miami y no regreso nunca.

Ahora que, según Rajoy, casi no olemos la crisis, nadie entiende por qué eso de las lamentaciones y quejas de los 4.574.700 agoreros en paro, envenenadores y responsables del por qué Rajoy no ha sacado la mayoría absoluta para poder continuar con sus buenas intenciones y las patrullas de control del gasto y tarjetas sanitarias.

Con tantos millones de patriotas en la tierra de las tapas y los toros, no entiendo cómo no somos capaces de encontrar el que más necesita mi país para gobernarlo. Que se sepa que hay millones de patriotas dispuestos a todo, incluso a retomar y poblar la isla de Perejil para que todo cambie de una vez por todas.

Otra cosa, para quien lo estime útil, que tampoco venga nadie a  decirme que la pulserita española es fea o que las camisas de los nuevos diputados de Podemos no molan,  aquí todos estamos por la patria, aunque haga falta un trasplante de corazón en algunos.

Como patriotas Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera, han demostrado que son capaces de hablar entre ellos, que están dispuestos a que les llamen sus Señorías y a que les pidan cualquier consejo.

Comparto ese patriotismo, pero yo, por si las moscas, no daré mi dirección porque a lo mejor vienen los de la selva del descontento y me piden que me marche de mi España querida. Nadie puede recriminarme ello, como gran patriota estoy en mi derecho.

Yo soy un ser que sirvo a mi patria; lo he demostrado poniendo café con azúcar, con sal o con jabón cuando ha sido necesario para defenderla. Lo hice cuando jugó el Real Madrid contra el primera de las islas de Almodrajón. Un pecado venial que hice por la patria.

Lamento, por otro lado, profundamente que los sablistas* profesionales se encuentren en este momento en la encrucijada, que ya  predije: las terceras elecciones.

Como patriota y preocupado por el futuro profesional de los sablistas, me pregunté.  ¿Qué podía hacer por ellos?

Por ello accedí, sin faltar a mi promesa de no dar mi dirección, reunirme – en horas de la mañana, en una plaza céntrica de Madrid – con uno de sus más altos representantes, quien haciendo gala de su mejor sable sus primeras palabras fueron para preguntarme si le invitaba a un cafecito.

De esa importante reunión, mi nuevo amigo dejó grabada en mi memoria la preocupación del sector y de la intención de crear una asociación profesional de sablistas españoles que tendrá como fin inmediato y principal el continuar negociando entre cafés, vinos y tortilla española, el solicitar que mientras dure la presidencia en funciones del gobierno, cobren íntegramente el salario porque para eso ellos son sus Señorías.

Así es nuestro patriotismo, hasta las últimas consecuencias como lo del ministro dimitido, Soria y ahora candidato de Rajoy a dirigir el banco mundial. No cabe mayor ejemplo de patriotismo, es el compromiso ad infinitum de nuestro histórico lema cuartelero Todo por La Patria.

Así que, me resteo con cualquiera y digo que si hay terceras elecciones saldré a votar el 25 de diciembre aunque sea trasnochado o me embadurnen las manos de barro y garrapatas de Crimea para que vaya por ahí ensuciando y contaminando todo lo que toque.  Aunque me den cacahuetes, anacardos y pipas para que me dé sed; ese día me tomo una par de cañitas y a votar por mi patria, si bien no sé qué haré primero: lo de las cañitas o lo de votar.

Que quede claro, acepto que la jungla de la política ha influenciado en mi vida, pero no en mi patriotismo; Sánchez, Iglesias, Rajoy y Rivera nada me van a enseñar sobre ello.

Pero tercio a favor de ellos porque hay que reconocer que  todo nos lo han puesto en bandeja de plata: Ellos son los responsables de la decisión final, son quienes llevan el gran peso de interpretar la voluntad de la patria y, en caso de no coincidir, nos permiten que les sometamos a nuevas elecciones y, si no somos tan sabios de elegir a uno de ellos como el mayor patriota, siempre podremos buscar otro gran líder dentro de esa misma multinacional.

En este mismo medio publicamos el pasado 26 de agosto una nota titulada ¿Quiere ser Presidente del Banco Mundial? Ver aquí.

* Inspirado en el capítulo de Convención Nacional de Sablistas. Del libro El Hombre Más Malo del Mundo de Otrova Gomas.